sábado, 1 de mayo de 2010

Amor encarnado


Si pudiera hacerte el amor..,
...comenzaría por besarte las plantas de tus pies, los tobillos. Después iría a otro extremo de tu cuerpo, por ejemplo a tu cuello, infinitos y tiernos besos, mientras acariciaría tus costados, seguiría con más besos en tu cuello, la delicadeza de tus pechos. Descendería por tu abdomen, tu ombligo, tus muslos, rodearía tu sexo con profundos besos, adoro tu cuerpo!. Buscaría entonces tu mirada y esperaría pacientemente tu permiso, y cuando me lo concedieras introduciría , suavemente, mi falo ardiente en la profundidad de tu abismo. Mis manos se entrelazarían fuertemente a las tuyas y bailaríamos al unísono, al ritmo de nuestra pasión, amo tu cuerpo, tu luz, tu alma. Gustaríamos al mismo tiempo del rico vino del paraíso, pues yo viviría por ti y para ti. Tú serias yo y yo seria tu. Dos almas entrelazadas, dos almas encontradas. Amor encarnado.

Aromas de jazmín


Y al sestear la tarde
te amaría hasta desfallecer.
Me inventaría palabras
para susurrarte al oído
atentando tus sentidos,
entonces gozaría divertido
en tu edén hasta el éxtasis.
Al anochecer crearía un
bálsamo con el que bañaría
tu sexo ávido de goces y
yo abrumado satisfaría tu sed,
abrazando tu cuerpo.
Y al alba rociaría
tu piel con tónicos de
aromas de jazmín,
de aquellos que crecen
en los oasis del desierto,
aromas a tierra mojada, y
entonces te haría el amor
delicada y profundamente,
y tus gemidos despertarían
aún más en mi
mi sed de ti.